CURSO DE OCULTISMO PRÁCTICO- Lección V
OCULTISMO TEÓRICO
Evolución de la vida – Ley de Causa y Efecto
La vida esta en permanente cambio, tanto en lo concerniente a las formas como a lo relativo a lo que ésta más allá de ellas.
Desde el inicio de los tiempos, lo único que ha sido permanente en el universo ha sido el cambio. Todo lo que hallamos en el mundo de la forma está sometido a dicha ley. Ésta no es caótica, sino que, compaginada con otras como la de Consecuencia, Retribución, Causa y Efecto, o del Karma, crean un todo perfecto. Cuando, aparentemente desde la personalidad, creemos que la vida no nos favorece, podemos llegar a pensar que el mundo se comporta de una forma incorrecta con nosotros. Pero resulta que todo lo que sucede es lo que tiene que suceder. Nada es dejado al azar en el universo manifestado. Nuestras acciones, nuestro libre albedrío se mueven dentro de lo establecido y crean nuevas situaciones, todas ellas preestablecidas como posibilidades dentro del Todo que se manifiesta, siendo siempre un bien para nosotros y para el conjunto del universo.
Nada está separado, aunque tal sea la percepción de la personalidad. Por tanto, las consecuencias de todo lo que hacemos, sentimos y pensamos alcanzan al Todo.
Para hablar de la Ley de Consecuencia hay que tener en cuenta que todo es perfectamente justo y, por tanto, hemos de aprender a sacar provecho de las oportunidades que la vida nos brinda para evolucionar. Cuando algo de lo que sucede nos parece injusto y nos produce dolor, debemos aceptar la situación cómo una oportunidad, mirar para adentro en lugar de buscar las culpas fuera, y aprovechar la ocasión que el universo nos da para aprender, y sabiendo que es lo justo y correcto.
Todo lo que nos sucede tiene su origen en nuestras propias acciones, pasadas y presentes. El ser humano es un mago que tiene la capacidad de cambiar y crear su futuro y que, a la vez, tiene responsabilidad y poder para influir al resto de la creación. Si recordamos constantemente que no existe esa supuesta separación, entonces podemos ver claro que todo lo que hagamos no sólo nos afecta a nosotros, sino que afecta al resto de la humanidad y del universo, manifestado y no manifestado, del mismo modo como una pincelada más afectaría, sin lugar a dudas, a todo un cuadro de Velázquez, y el cuadro ya no sería el mismo ni su valor tampoco.
Al usar la materia universal de la que hablamos en la anterior lección, estamos en el mismo estado que en el ejemplo del cuadro: todo es una unidad, como la pintura que crea el cuadro y el ser humano que interpreta la materia base, le da forma, la moldea y crea el mundo en el que cree vivir. De esta forma evolucionamos a través de las edades.
Dependiendo de cómo sea nuestra conciencia en el mundo, atraeremos, de su materia prima, las vibraciones que sean como la nuestra y, por medio de ellas, crearemos el mundo en el que creemos vivir y que será para nosotros la realidad única del universo. La Ley de Causa y Efecto hará su trabajo y cada conciencia recibirá lo que le corresponda, sin el mínimo error. Cada deseo y cada pensamiento atrae hacía si materia de su misma vibración del plano correspondiente y, para que todo sea justo y, como era arriba sea abajo, también atrae materia de los demás planos y que vibre del mismo modo. De esta forma, nuestros pensamientos y emociones tienen una repercusión directa en el mundo físico y el universo permanece en equilibrio constante en todos sus planos.
Si entendemos que todo el Universo es conciencia, veremos que cada conciencia tiene su responsabilidad, desde un átomo hasta un Logos Solar.1 Mientras no se alcanza el estado humano, dicha responsabilidad es asumida en gran parte por el espíritu grupo (Reinos mineral, vegetal y animal) pero, una vez asumida la individualización (Reino humano y superiores), dicha responsabilidad pasa a ser del individuo.
VALORES ESPIRITUALES – MEJORA DEL CARÁCTER.
Como seres individuales conscientes, que hemos llegado a ser, hemos adquirido una responsabilidad; y, al no estar separados, influimos en todo y, por tanto, tenemos la obligación de pensar correcta y positivamente sobre los demás, sobre lo que queremos, etc. Cuando la materia de pensamiento y emocional pasa a través nuestro, queda impregnada con nuestras vibraciones y con ellas afecta al resto del Cosmos. Quizás esta ultima frase sea uno de los conceptos más importantes del ocultismo, ya que nos da la clave de cómo, si cambiamos nosotros, podemos cambiar el mundo.
Cuando pensamos mal de un hermano, un amigo, un compañero, un político, etc., lo que estamos haciendo es irradiar al mundo nuestras bajas vibraciones y, sin saberlo, dificultar la evolución de los demás seres; porque, al ensuciar la materia mental y emocional de nuestro planeta, contaminamos al mismo tiempo el mundo físico.
Nuestra responsabilidad es cambiar esta situación, ya que hemos sido nosotros los causantes de la contaminación y, para que aprendamos la lección, recibiremos lo mismo que creamos. Si nos esforzamos en buscar la parte buena de todas las cosas, en no criticar ni juzgar, y pensamos que, al igual que tratamos de hacerlo nosotros, los demás hacen las cosas de la mejor forma que saben, estaremos cambiando la polaridad de nuestros pensamientos, lo cual repercutirá sobre nuestra salud y sobre la del mundo entero.
PREGUNTAS Y EJERCICIOS DE LA LECCIÓN:
1.- ¿Cual es nuestra responsabilidad?
2.- Reflexiona sobre la falsa idea de la separación.
3.- ¿Como crea su mundo cada ser humano?
4.- Reflexiona sobre cómo se debe sentir nuestro logos Planetario con la vibración de pensamientos que emana el ser humano.
Respuestas a las preguntas intelectuales de la lección pasada
1. Todo lo real. El pensamiento no es más que el filtro para hacer llegar a la comprensión humana la totalidad del universo, de forma que lo pueda entender hasta donde sus limitaciones se lo permiten.
Que la Luz sea contigo
LuzInterna.com
1 Logos ― El ser que presta su atención a una esfera planetaria, siendo de algún modo como el alma de dicha esfera. Esta esfera puede ser un planeta, un sol, una galaxia... En nuestro caso es el Dios Sol.



