Reflexión sobre la Luna Llena de 12 de Octubre de 2011
Se produce a las 02’07, bajo la influencia de Libra, a 18º 24’ de Aries
Esta Luna Llena nos llega influenciada por dos signos cardinales: Libra, un signo de Aire, y Aries, un signo de Fuego. Ambos muy fuertes, pero compatibles, ya que el aire aviva el fuego y éste necesita de aquél para existir.
Los dos signos implicados este mes en la Luna Llena se describen así:
Libra: Elijo el camino que conduce entre las dos grandes líneas de fuerza.
Aries: Surjo y, desde el plano de la mente, gobierno.
Mientras consideramos la meditación de este mes, en la Luna Llena de Libra (y en la de cualquier otro signo es igual), debemos recordar que las demás energías que inciden sobre nosotros cada mes en las mismas fechas, nos afectan siempre a todos. Seguramente, resultaremos más afectados por el signo solar, el de nuestro nacimiento pero, como todos hemos experimentado encarnaciones en todos los signos, y seguramente muchas veces, y nos hemos vuelto así sensibles a la cualidad e influencia de todas las energías zodiacales en su acercamiento a nuestro sistema planetario, hemos adquirido la facultad de responder a cualquier tipo de energía condicionante que se encuentre disponible en cualquier momento, y a dirigirla y utilizarla constructivamente.
La principal cualidad de Libra es su efecto equilibrador. Las energías condicionadas por las de Libra no conducen al extremismo ni a la sobreactuación. Porque Libra conlleva una tendencia a detener y a concentrar la conciencia, a sopesar, a juzgar, y a decidir y, después, a actuar con equilibrio y con la mesura adecuada.
Pensemos que esta cualidad de equilibrio va siendo más necesaria en el mundo actual, a medida que nos acercamos al fin del Período de Piscis, con sus características de fanatismo, devoción y extremismo. Este período de la humanidad es parecido al proceso de tener equilibrar los pares de opuestos que los individuos han de experimentas en sus propias naturalezas emocionales durante la adolescencia. Durante unos dos mil años, la familia humana ha fluctuado entre fuerzas emocionales positivas y negativas, desgarrándose y atormentándose en el conflicto, hasta que, finalmente, aprende a introducir el equilibrio de las energías superiores. Esta energía iluminada, esclareciendo la mente, produce visión y comprensión, estimulando la voluntad‑de‑alcanzar una respuesta estable, madura, equilibrada, frente a toda otra condición y circunstancia.
Fijémonos en que es éste un estado de ánimo que va generalizándose rápidamente a nivel mundial (deseo de paz, de justicia, de hermandad, de colaboración, de unión, etc.) que irá en aumento hasta desembocar en los comienzos de la ya inminente Era de Acuario.
Cada signo tiene su propia cualidad de luz. Y la de Libra es la luz que se desplaza, oscilando, hasta alcanzar un punto de equilibrio. En ese punto de equilibrio, la personalidad, inspirada por el espíritu, puede decir "Elijo el camino que conduce entre dos grandes líneas de fuerza"."Elijo el Camino", es decir, el camino equilibrado, el camino sobre el filo de la navaja o el "noble camino de en medio" del Buda, transcurriendo entre toda polaridad, entre todo lo extremo. Éste es el camino que nos permite observar todo cuánto se adentra en nuestro campo de conciencia, sin reacciones negativas ni fanatismos.
En este período de la historia, la humanidad entera está también cayendo crecientemente bajo la influencia de Libra, que está destinada a entrar en un pronunciado control y posición de poder en el horóscopo planetario desde finales del siglo pasado. A medida que esa influencia aumente sus efectos sobre toda la humanidad, contemplaremos un enfoque más equilibrado, más maduro y menos unilateral de los problemas y las relaciones humanas. La humanidad ya ha alcanzado un punto de inteligencia generalizada y extendida, en la que una elección consciente y un sentido de la responsabilidad están surgiendo con rapidez.
El punto a tener en cuenta es que, con sensatez, intencionadamente y después de la debida reflexión y equilibrio entre los distintos opuestos, debemos proceder de acuerdo con nuestra voluntad, y según nos parezca correcto y deseable. Esto es, en si, de utilidad esencial y gracias a ello aprendemos; porque toda acción produce resultados y una mente juiciosa sopesa causa y efecto más correctamente que ninguna otra.
El momento mundial actual, repleto de opuestos, de desorientaciones, de aspiraciones, de aproximaciones, de divisiones, de enfrentamientos y, al mismo tiempo, de más deseos de paz, de tranquilidad, de colaboración, de fraternidad, de justicia y de amistad que nunca, es un campo trillado para la labor pacificadora y equilibradora de Libra. Tengámoslo presente y ayudemos las tendencias positivas. Pero tengamos presente también que Aries, el otro signo que nos influencia en esta luna, es el Dios de la guerra, de la imposición, de la lucha, del enfrentamiento. Y nosotros, en medio de esa lucha, debemos, lógicamente, asirnos a la influencia de Libra.
Porque, a medida que nuestras mentes se concentren en un punto de tensión, se volverán centros invocadores de luz en la conciencia de la humanidad, recibiendo y dando luz y energía y evocando una respuesta en las mentes, corazones y voluntades de los seres humanos. De este modo, la meditación puede irradiar el estado de conciencia del reino humano y ayudar a equilibrarlo todo, eliminando cualquier pensamiento, sentimiento y acción extremos.
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